A Whiter Shade of Pale

A Whiter Shade of Pale. Recordando a Procol Harum. 8 de Junio de 1967. Juan Calle 2012
Para ver entradas anteriores haz click en http://tertuliasfotograficas.blogspot.com/

lunes, 5 de octubre de 2009

Cristian Poveda. La Vida Loca.

Todas las fotos derechos reservados Agencia VU y Cristian Poveda
Que yo sepa el único Santo que está en el infierno se llama San Salvador. Desde hace años este pequeño país Centro Americano y su capital han sido los portadores de sus propias tragedias, de un terrible virus que ha ido mutando, infectando sus gentes con el letal veneno de la violencia.


Cristian Poveda, fotógrafo y documentalista francés de padres españoles llegó por primera vez a este país en la década de los 70´s, para cubrir la guerra civil desatada por el enfrentamiento entre el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y el gobierno de aquel entonces.


Víctimas de este conflicto miles de jóvenes emigraron a Los Angeles donde encontraron asilo en esos barrios al margen de la ciudad habitados por miles de desplazdos y hogar de pandillas de Chicanos y Centroamericanos.La delicuencia se expandíó y se volvio un asunto grave para las autoridades de inmigración pues los Bandas de Pandilleros hcieron metástasis no solo en la misma LA sino en otras ciudades del Sur de los Estados Unidos.


En 1996 hubo un cambio de las leyes de inmigración de los Estados Unidos. Como consecuencia decenas de miles de Pandilleros fueron deportados a sus países de origen. Con terribles concecuencias para estas pequeñas y frágiles naciones.


En 1992 se había firmado la paz en San Salvador y la transición a la democracia fué un procso complejo y algo incierto. Así lo explica Laura Aguirre, investigadora de la FLACSO en El Salvador. ”Con la firma de la paz en 1992 y la transición hacia la democracia hubo un periodo de inestabilidad, incertidumbre y contrario a lo que se pensaba, la democracia no trajo buenos resultados económicos, por lo que las condiciones de vida se hicieron cada vez más difíciles.” Aquí encontraron tierra fértil para crecer a partir de los "gangs" locales, descomunalmente.


Mientras cubría otras historias en diferentes partes del mundo Cristian supo de las Pandillas por unos amigos Salvadoreños. Siendo un enamorado de este país regresó con sus cámaras en el 2004. Y se encontró con un fenómeno fuera de control.


Los Maras. Esta palabra, es un disminutivo de "Marabuntas" nombre de las hormigas carnívoras que arrasan con todo en su camino.
Los Maras se cubren de tatuajes de la cabeza a los piés. No solo les sirve para identificars sino para exhibir por medio de estos símbolos sus deseo de excluirse de la sociedad. Quién puede conseguir un empleo con un número 13 o 18 tatuado en la frente o en las mejillas y adornadas con lágrimas que significan el número de enemigos que han asesinado ?
a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_XQLqt9YsVrU/SsqmdCU8G6I/AAAAAAAACWY/CI6AfmLVCWo/s1600-h/46.jpg">
La Vida Loca. Filmada en primeros planos con cámara en mano, la Vida Loca se concentra en el diario vivir de una célula de Maras compuesta por más o menos 50 adolescentes y adultos jóvenes con edad promedio entre 16 -18 años. Funcionan como una hermandad de muchachos aún muy jóvenes. Son una mezcla niños de la calle y soldados niños.


En el fondo la película narra las esperanzas y los temores de los haitantes de este nuevo suburbio tropical de los LA. Las afueras de San Salvador.
Después de 20 años de esta guerra revolucionaria que destruyó la nación, una nueva guerra civil, tan terrible como la que más, está desbordando sus propios límites. Es la perfecta globalización del crímen como lo dría el filósofo Jean Baudrillard.


La Vida Loca de Cristian Poveda es la historia de una Pandilla de adolescentes para quienes la única esperanza es vivir la vida al máximo antes de encontrarse con la muerte. Lo esperaban el 14 de Septiembre en París para el estreno de su película.
Nunca llegó.



Cristian Poveda fué asesinado en las afueras de San Salvador de cuatro disparos en la cabeza después de haber sostenido una reunión con un grupo de pandilleros. No se sabe a ciencia cierta quién lo mató.


Lo único que se sabe es que con la muerte de Christian han perdido un gran interlocutor. Como dice su amigo Edgar Romero, "Christian vino al país a dar todo, incluso su vida. Luchó para que El Salvador fuera un lugar más justo e igualitario pero como con toda muerte prematura, dejó su batalla inconclusa." Hoy Cristian va en camino hacia la luz.......

Con la gentil colaboración de Francoise Callier (Paquita).

Hasta la Próxima,


Juan Calle

2 comentarios:

simon dijo...

Seres llenos de limitaciones somos , aun asi conscientes de ellas creemos que el mundo esta en nuestras manos, sin embargo aun creemos en lo irreal y lo intangible, seres racionales aparentamos ser, pero que realmente lo seamos es cosa de locos

ARTURO ALMANZA dijo...

Tremenda historia, el documentalista entrego todo, hasta su vida ....