A Whiter Shade of Pale

A Whiter Shade of Pale. Recordando a Procol Harum. 8 de Junio de 1967. Juan Calle 2012
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martes, 1 de julio de 2008

Lengua y Los Juegos Olímpicos

Acerca de la Lengua

Que tiene que ver esta atlética lengua, sana y vigorosa con los Juegos Olímpicos ? Casi nada. Veamos.

Lengua. 60x40 cms. Por Juan Calle
Lengua. Palabra evocadora de incontrolables deseos. Máquina de placer, fuente de expresión de oscuros y brillosos instintos. Estación de gimnasia aeróbica. Para adelante y hacia atrás. Para dentro y para afuera. Artefacto indispensable para los amantes de la gula. Pala engullidora de comida. Al son de movimientos envolventes el bolo alimenticio ya deshecho por las sierras dentales caen por el shut del esófago a la bolsa estomacal. El aire desplazado por la mezcla uniforme ya sea de la lujuriosa comilona del buffet del Jockey Club o de los corrientazos de San Victorino producen ruidos cavernosos dignos de una película de miedo llamadas eructos, que la lengua trata por instinto de ocultar y evitar la vergüenza del comensal. (Aunque la desorbitada y culposa mirada siempre lo/nos delata. )
Y si el personaje tiene gripa, ni hablar. La lengua debe trabajar horas extras en jornada continua para evacuar a las oscuras aguas del aparato digestivo los fuídos nasales y otras sustancias las cuales es mejor no entrar en detalles.
Lengua. Es el exquisito instrumento capaz de llegar a los lugares recónditos e íntimos del cuerpo humano logrando estimular con su robótica punta los más exquisitos vibratos en el órgano del placer femenino. Los diestros practicantes y adictos incontrolables que conocen bien su lengua, especialmente la punta de su lengua, logran verdaderas sinfonías de sus amantes con notas del mejor falsete que ni siquiera estrellas de ópera han podido lograr. ( A menos que incluyeran en sus prácticas este tipo de ejercicios)
Pero este objeto preferido de Boccacio, Don Juan, y miles de anónimos expertos en pasiones maquiavelas, supieron que un beso no entre labios apretados sino entre bocas bien abiertas conllevan a desesperadas contorsiones entre lenguas que trabadas en eróticos nudos ciegos luchan por llegar a la garganta opuesta.
Después de tantas maravillas y otras tantas que se quedan en el tintero ¿ Como es posible que no incluyan a la lengua con sus millones de fanáticos y practicantes en los Juegos Olímpicos de Verano?

Hasta la próxima,
Juan Calle

1 comentario:

jairo humberto dijo...

y lo mejor la lengua en salsa que ricura