lunes 21 de julio de 2008

Cuchillada a la Criolla

Cuchillada en Salsa Criolla. 60x40cms.Juan Calle
De la Serie Ricuras de Nuestra Tierra.

Hace 40 años un grupo de campesinos escapó a una matanza del ejército que protegía extensos latifundios en la zona central de nuestro país originando a las legendarias Farc.

De ahí en adelante y hasta nuestros días la violencia producida en cantidades generosas por ese tóxico rastrojo que es el inequidad social, ha sido uno de los platos favoritos con que hemos alimentado nuestros genes ya cargados de codicias y avaricias, verdaderas enfermedades venéreas que datan de los tiempos oscuros cuando los Europeos vinieron a saquear las sagradas tierras.
Con el paso de los años las Farc sacaron a relucir su ancestral herencia y se convirtieron en la más terrible gárgola, en el monstruo de mil cabezas pero que afortunadamente ya no le quedan muchas, y que posiblemente desaparezca por la acción de la lluvia permanente de ácido sulfúrico que la sociedad descarga sobre ellos, desintegrando al organismo en una verdosa nube de azufre y fétidos olores…. Olores muy parecidos por cierto a aquellos vapores bajo los cuales se mantiene al baño de maría nuestra querida corruptela, que en su estado de salmuera y metástasis permanente invade de letales células cancerosas el torrente sanguíneo del colectivo.
A pesar que las Farc muy posiblemente sean vaporizadas y enviadas al sétimo circulo del infierno, las raíces podridas de los conflictos, esas infecciones purulentas de ansias de poder y riquezas que tuerce a los árboles más rectos seguirá haciendo su trabajo. Lo cuál no es más que una oscilación del péndulo que marca la tradición violenta de este país. Oscilación que en alguna de sus idas y venidas quizás nos traiga una nueva revuelta.

Hasta la proxima,

Juan Calle